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Leyendas

LA METAMORFOSIS 2

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Los mitos tarascos hablan de que un hombre se volvió venado " que tenía crines en la nuca y una cola muy larga. " Entre las fábulas mixtecas ha recogido Krickeberg la que alude a dos niños muy hermosos. Uno solía tornarse águila y el otro en serpiente alada. Sus nombres acordes con su belleza eran " viento de nueve culebreas " y " viento de nueve cavernas ."

TARASCOS
 

LA METAMORFOSIS 1

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Metamorfosis primordiales como la que sufre Nanahuatzin y Tecuciztecatl, dioses que se convirtieron en el sol y la luna.

El mito es harto conocido: los dioses mexicanos, prisioneros de las tinieblas apetecen la luz. Falta saber cual de ellos ha de alumbrar al mundo. Tecuciztecatl se brinda a ese honor. Una eminente pira es encendida en medio de la rueda divina. En esas sagradas llamas habrá de consumirse el que ha de tomarse el sol.

Cuatro veces se lanza hacia el fuego Tecuciztecatl pero cuatro veces, aterrado por el espantoso calor detiene su jornada. Los dioses deploran esa imprevista cobardía y solicitan a Nanahuatzin ( que es baboso y pequeño ) que sea quien se arroje al fuego al primer intento, Nanahuatzin se precipita en la hoguera. " Luego – dice Krickeberg – comenzó a rechinar en el fuego como quien se asa." En premio a su intrepidez ese humilde dios se convirtió en el sol. Al otro que tardíamente se quemó en el fuego, le tocó ser la luna.

La diosa Citlalicue, después de concebir varios hijos en el cielo, dio a luz un cuchillo de pedernal. Los vástagos celestes, enfrentados en su honor arrojaron ese cuchillo a la tierra y de el nacieron 1600 héroes.

La ultima noche de cada siglo los mexicanos celebran una grandiosa fiesta. Durante el festejo los maridos encerraban a sus mujeres preñadas y cubrían sus rostros con pencas de maguey para que no fuesen a convertirse en fieras y los devorasen.

MEXICANOS

 

LA DETESTABLE COMIDA DEL SEÑOR DEL LUGAR DE LOS MUERTOS

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Perros imperturbables conducen a los muertos por nueve ríos infernales hasta el inframundo mexicano. En el Mictlan (que en español quiere decir Lugar de los Muertos) imperan el dolor, las tardes sombrías, insondable tristeza. En vez del fuego eterno del infierno cristiano, sus moradores están perpetuamente condenados a una heladez espantosa.

La comida (si la hay) es detestable: tamales colmados de hediondos escarabajos, corazones humanos que chorrean sangre, plantas ponzoñosas... (entre los incas los condenados del infierno ingieren carbón, sapos y culebras). Los dioses del inframundo azteca devoran pies y manos. Su ropa es el pus que beben a una calavera.

En los primeros memoriales de Sahagún, citados por López Agustín en la pagina 180 de sus Augurios y abusiones, se alude a los execrables hábitos gastronómicos del abominable señor de los muertos ( Mictlantecutli ) de su compañera mictlancihuatl:

El señor del lugar de los muertos y la señora de los muertos comen allá, en el lugar de los muertos, plantas de pies palmas de manos.
Y su guisado es de pinacates; su atole, de podre,  así lo beben dentro de una calavera. Comían muchos tamales rellenos; allá los comían en el
lugar de los Muertos. De pinacates están rellenos los tamales.

Realización:

Profra. Nelly Moreno Pérez.
Mary Luz Gómez Manzano.*.
Ana Laura Valadez Hernández
Marcela Morales Hernández.
Ivon Hernández Pérez.
Martha N. Muñoz García.
Adriana Aguirre Tenorio.
Laura A. Ovando Espejo.
Denisse Colindres Hernández

   

LA ABOMINABLE DIOSA TLALTECUTLI

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Poseía más ojos que el espantoso Argos. Prorrunpían repugnantes, de todas las coyunturas de su cuerpo monumental, lo mismo que sus infinitas bocas que mordían con renovada furia.

Dos impacientes dioses mexicanos, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, la raptaron del cielo una conturbadora noche y le permitieron caminar sobre las aguas. A prudente distancia se ocultaron para observarla .

Entendieron que de ese sagrado monstruo, de ese venerado caos de ojos y de bocas, habría de generarse la tierra . Entonces mudáronse en descomunales serpientes , se apoderaron con inusitada violencia de la diosa y la partieron en dos: una de las mitades de su cuerpo dio origen a la tierra.

La otra mitad la restituyeron al cielo. Esa acción brutal horrorizó a los viejos dioses. Para compensar a la desgarrada Tlaltecutli por aquel indecible ultraje, resolvieron que, de la propia cabeza de la diosa, germinaran las buenas cosas necesarias al hombre para vivir en la tierra. Según el mito:

  ...hicieron de sus cabellos, árboles y flores y yerbas; de su piel la yerba muy menuda y florecillas; de los ojos, pozos profundos y fuentes, y pequeñas cuevas; de la boca, ríos y cavernas grandes; de la nariz, valles y montañas.

Por las noches Tlaltecutli solía llorar con dramática desesperación. Para acallar pavoroso llanto, los compasivos sacerdotes le daban de comer corazones humanos.

Realización:

Profra. Nelly Moreno Pérez.
Mary Luz Gómez Manzano.*.
Ana Laura Valadez Hernández
Marcela Morales Hernández.
Ivon Hernández Pérez.
Martha N. Muñoz García.
Adriana Aguirre Tenorio.
Laura A. Ovando Espejo.
Denisse Colindres Hernández

 

EL SOL Y LA LUNA

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La luna y el sol eran hermanos. La luna era la hermana mayor, el sol el menor. Cuando crecieron había oscuridad en el mundo. Solo la estrella de la mañana daba una débil luz. Los hombres querían tener mas luz.

Decidieron que la luna y el sol debían saltar sobre una hoguera. La luna tuvo miedo y cayo en el fuego, al que apago en parte. Por eso ahora ella tiene poca luz. El sol tomo un impulsa más grande y salto sobre el fuego.

De inmediato hubo luz en todo el mundo .Por eso el sol brilla con toda claridad. El sol salvo a los hombres. En aquel tiempo empezó a crecer el maíz. Antes los hombres comían arena y piedras.

Realización:

Profra. Nelly Moreno Pérez.
Mary Luz Gómez Manzano.*.
Ana Laura Valadez Hernández
Marcela Morales Hernández.
Ivon Hernández Pérez.
Martha N. Muñoz García.
Adriana Aguirre Tenorio.
Laura A. Ovando Espejo.
Denisse Colindres Hernández

   

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