Última actualización el Lunes, 17 de Noviembre de 2008 18:45 Escrito por Redacción Lunes, 17 de Noviembre de 2008 18:40
Metamorfosis primordiales como la que sufre Nanahuatzin y Tecuciztecatl, dioses que se convirtieron en el sol y la luna.
El mito es harto conocido: los dioses mexicanos, prisioneros de las tinieblas apetecen la luz. Falta saber cual de ellos ha de alumbrar al mundo. Tecuciztecatl se brinda a ese honor. Una eminente pira es encendida en medio de la rueda divina. En esas sagradas llamas habrá de consumirse el que ha de tomarse el sol.
Cuatro veces se lanza hacia el fuego Tecuciztecatl pero cuatro veces, aterrado por el espantoso calor detiene su jornada. Los dioses deploran esa imprevista cobardía y solicitan a Nanahuatzin ( que es baboso y pequeño ) que sea quien se arroje al fuego al primer intento, Nanahuatzin se precipita en la hoguera. " Luego – dice Krickeberg – comenzó a rechinar en el fuego como quien se asa." En premio a su intrepidez ese humilde dios se convirtió en el sol. Al otro que tardíamente se quemó en el fuego, le tocó ser la luna.
La diosa Citlalicue, después de concebir varios hijos en el cielo, dio a luz un cuchillo de pedernal. Los vástagos celestes, enfrentados en su honor arrojaron ese cuchillo a la tierra y de el nacieron 1600 héroes.
La ultima noche de cada siglo los mexicanos celebran una grandiosa fiesta. Durante el festejo los maridos encerraban a sus mujeres preñadas y cubrían sus rostros con pencas de maguey para que no fuesen a convertirse en fieras y los devorasen.
MEXICANOS
Última actualización el Lunes, 17 de Noviembre de 2008 18:39 Escrito por Redacción Lunes, 17 de Noviembre de 2008 18:35
Perros imperturbables conducen a los muertos por nueve ríos infernales hasta el inframundo mexicano. En el Mictlan (que en español quiere decir Lugar de los Muertos) imperan el dolor, las tardes sombrías, insondable tristeza. En vez del fuego eterno del infierno cristiano, sus moradores están perpetuamente condenados a una heladez espantosa.
La comida (si la hay) es detestable: tamales colmados de hediondos escarabajos, corazones humanos que chorrean sangre, plantas ponzoñosas... (entre los incas los condenados del infierno ingieren carbón, sapos y culebras). Los dioses del inframundo azteca devoran pies y manos. Su ropa es el pus que beben a una calavera.
En los primeros memoriales de Sahagún, citados por López Agustín en la pagina 180 de sus Augurios y abusiones, se alude a los execrables hábitos gastronómicos del abominable señor de los muertos ( Mictlantecutli ) de su compañera mictlancihuatl:
El señor del lugar de los muertos y la señora de los muertos comen allá, en el lugar de los muertos, plantas de pies palmas de manos.
Y su guisado es de pinacates; su atole, de podre, así lo beben dentro de una calavera. Comían muchos tamales rellenos; allá los comían en el
lugar de los Muertos. De pinacates están rellenos los tamales.
Realización:
Profra. Nelly Moreno Pérez.
Mary Luz Gómez Manzano.*.
Ana Laura Valadez Hernández
Marcela Morales Hernández.
Ivon Hernández Pérez.
Martha N. Muñoz García.
Adriana Aguirre Tenorio.
Laura A. Ovando Espejo.
Denisse Colindres Hernández



La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla abre su convocatoria Miradas de libertad al mayor acervo fotográfico de la revolución, con[…]
CIUDAD DE MÉXICO (08/SEP/2010).- En medio de una atmósfera colmada de sangre, tragedia y solidaridad, la exposición 'El terremoto, 25[…]
PUEBLA, Pue.- La Secretaría de Cultura a través de San Pedro Museo de Arte lleva a cabo un reconocimiento a[…]
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, dentro del marco de festejos del Bicentenario de la Independencia de México y Centenario[…]
Este es un restaurante ubicado en 25 Sur casi esquina con la avenida Juárez. La mayoría de los restaurantes de[…]
Guisos Marisco´s & Beer es un restaurante ubicado en el zócalo de Puebla sobre el portal Morelos ,esto es sobre[…]




