
De los agentes, 30 se ubicaron en los accesos al templo y revisaron minuciosamente bolsas y mochilas de las personas que ingresaban al recinto, impidiendo el acceso a tres de ellos, dos por portar pancartas y uno más de nombre Eduardo Hiera que con un equipo de resonancia magnética pretendía medir los decibeles de las campanas de catedral.
La misa fue oficiada por el obispo auxiliar Antonio Ortega en representación del cardenal Norberto Ribera Carrera y transcurrió sin incidente alguno.
Al termino de la liturgia el presidente de Abogados Católicos de México, Armando Martínez Gómez, reconoció al Gobierno del DF sus disposición y colaboración para garantizar la seguridad en el templo.
También reconoció la actitud del PRD, cuya dirigencia se comprometió a cesar las irrupciones de sus simpatizantes en catedral y pidió a estos últimos honran la palabra de sus dirigentes y cumplir este compromiso.
El obispo auxiliar por su parte aseguró que la catedral esta abierta a los perredistas y que la iglesia católica ha perdonado las agresiones en contra de la catedral, ya que en el DF hay muchas personas heridas (en sus sentimientos) cuya desesperación las lleva en un momento extremo a tomar el pan (sustento) con violencia.
Fuente: El Universal










