Los Conventos
por RedacciónLa casa del alfeñique es famosa en Puebla porque sus estructuras de estuco reproducen las variadas formas de los dulces conventuales. Las más diversas formas y colores, los más extraños y deliciosos casamientos hicieron de este arte repostero, el arte colonial por excelencia.
Asociado a la paciencia de las monjas, el mole exige tiempo de preparación y un ingenio singular. Es un producto eminentemente mestizo. Mole quiere decir triturar, desmenuzar. En su proceso de preparación sus ingredientes se hacen polvo, para formar una pasta donde quedan mezclados. Se unen de tal forma, que la almendra y el ajonjolí árabes, se matrimonian a la perfección con el chile, chocolate y el guajolote prehispánicos.
México colonial.
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