El platanal, Estado de México


El campamento del platanar fue una actividad muy padre, que aun que no fue todo el Clan, nos divertimos mucho. La cita fue muy temprano alas 5:45 a.m., pero como siempre alguien llego tarde, y uno se quedo, pero nos pudo alcanzar poco tiempo después en el Edo. de México, nunca había pasado ni conocido la Ciudad de México, y mucho menos había sufrido del enorme trafico que ahí se provoca, también vi al Metro, solo lo había visto por televisión, pero aunque no nos subimos en el lo vi de cerca.

Por poco llego tarde a la capu, llegue en los ultimos segundos de la hora, ya que la hora es la hora.

El campamento del platanar fue una actividad muy padre, que aun que no fue todo el Clan, nos divertimos mucho. La cita fue muy temprano alas 5:45 a.m., pero como siempre alguien llego tarde, y uno se quedo, pero nos pudo alcanzar poco tiempo después en el Edo. de México, nunca había pasado ni conocido la Ciudad de México, y mucho menos había sufrido del enorme trafico que ahí se provoca, también vi al Metro, solo lo había visto por televisión, pero aunque no nos subimos en el lo vi de cerca.

 Después de más de seis horas de estar transbordando en autobuses, empezamos a caminar, y el calor estaba muy pesado. En el camino hacia el platanar, vi muchos riachuelos, pero no podíamos beber de ellos ya que podían estar contaminados y enfermarnos, también vi muchos árboles de mangos, pero verdes: árboles de limón, naranjas, papayas y de mamey, pensé que no había visto ni un árbol de plátanos, pero mi ignorancia no los pudo reconocer, pero había muchísimos. Existían dos tipos de terrenos  cerca del platanar, uno muy verde y con lodo, y la mayor parte seco, con piedras.

Cuando llegamos al Platanar nos alojamos en una casa de la Familia Vásquez, una familia muy hospitalaria que cocinaba la mas rica comida que yo haya probado fuera de casa y también hacen unas ricas donitas y con un rico cafecito, que con el simple hecho de recordarlo me da hambre.

Lo que mas me costo trabajo fue meterme al agua, claro, me hubiera metido mas al agua, si no hubiera estado tan fría, pero lo bueno es que no me paso nada, y que el clan me ayudo a meterme un poco mas al agua, esto me facilitó en la balseada.

Una actividad que el Jefe de clan se lucio al ponernos, fue la actividad de el mapa estelar, muy complicado, pero cuando encuentras la primera, ya todo lo demás es relativamente fácil. Pero lo importante de este campamento, era la Balseada, al principio estaba un poco temeroso, y mas cuando cruzamos un rió con un caudal un poco fuerte, y nadie me ayudo a cruzar, y cuando lo logre estaba muy feliz, ya que lo había logrado por mi mismo, y aunque todos los demás lo habían cruzado, para mi me costo mucho trabajo, pero solo fue como un escalón que subí, y sabia que tendría que subir mas y mas hasta quitarme el miedo al agua.

Nuestro equipo estaba formado por Marco, Bernardo y yo, y nuestro equipo se llamaba los chicharoneros, en honor a los remos que Alex nos presto y eran unas palas de chicharronero, nuestra balsa se llamo la Besucona.  

Ya construida la balsa de cada equipo nos dirigimos a una caída de agua muy padre, y para llegar a ella recorrimos unos 300 metros, fue muy padre pasar por ahí, y ver las maravillas de la naturaleza que poca gente tiene acceso a ella, y para mi fue grandioso estar ahí. Después de decir la oración empezó la balseada, al principio, íbamos en el ultimo lugar, pero el equipo de Noe, se les poncho una llanta en el principio de la actividad y nos despegamos de ellos, pero el equipo de Ramón y el nuestro, íbamos siempre juntos, y llego un momento que en aguas rápidas, nosotros los rebasamos y siempre nos fuimos en la punta. Nuestro equipo solo se volteo la balsa una vez, peor para mi fue suficiente, ya que cuando me caí de la balsa, no sabia que hacer, pero cuando me puse de pie, corrí a subirme de nuevo ala Balsa. pero al final, llegamos en segundo lugar, pero no por mucho.

El último equipo llego caminando y perdieron una mochila, su balsa no llego completa, pero afortunadamente nadie tubo problemas.

Al día siguiente nos regresamos a Puebla. La actividad fue muy padre, y me gustaría volver a regresar al Platanar e ir alas actividades que tengan que ver con agua, ya que se que le perderé el miedo, y tengo aun Clan que esta de tras de mi siempre apoyándome y cuidándome