Santos Machorro es el dulcero del Zócalo de Puebla en La Leyenda de la Nahuala y el único amigo de Leo San Juan. Fabrica y vende los mejores dulces típicos de la ciudad, y con el tiempo se ha convertido en una figura paterna para el niño.
El dulcero del Zócalo
Santos tiene su puesto en el Zócalo poblano, el corazón de la ciudad. Ahí elabora y vende dulces típicos —el oficio que hizo célebre a Puebla, cuna de camotes, jamoncillos, borrachitos y tortitas de Santa Clara.
Es un personaje popular y querido por todos los niños de la ciudad, lo que en la película lo sitúa como una figura pública: el adulto amable que todo el mundo conoce y saluda.
El único amigo de Leo
Leo San Juan es un niño miedoso, del que su propio hermano se burla. En ese contexto, Santos cumple una función precisa: es el único que lo escucha sin reírse.
Lo aconseja, le presta atención y lo trata como interlocutor. Para un niño huérfano criado por su abuela, Santos termina ocupando un lugar paterno que nadie más llena.
Esa relación es la que da peso emocional al arco del personaje principal. Leo no vence sus miedos solo por valentía: los vence porque alguien creyó en él antes de que él creyera en sí mismo.
El oficio dulcero poblano
El personaje se apoya en una tradición real. La dulcería poblana nació en los conventos de la ciudad durante la Colonia y para 1807 —el año en que transcurre la película— ya era una seña de identidad local. Un dulcero en el Zócalo no es un invento de guion: es una estampa histórica.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Santos en La Leyenda de la Nahuala? El dulcero del Zócalo y el único amigo de Leo San Juan.
¿Es familiar de Leo? No. Es amigo y figura paterna, pero no tiene parentesco con la familia San Juan.
Relacionados
- Leo San Juan — el niño al que escucha y aconseja
- Toñita San Juan — la abuela que cría a Leo
- Fray Godofredo — el otro adulto que vela por el niño
Parte de La Leyenda de la Nahuala: personajes, historia y la saga Las Leyendas.



